Este es el orden de aplicación de los productos para quien empieza una rutina facial [tutorial]

Este es el orden de aplicación de los productos para quien empieza una rutina facial [tutorial]

Una de las preguntas que más recibimos de nuestras clientas es ¿En qué orden debo aplicar mis productos de skincare? Desde las que se animaron a comprar sus primeros productos, hasta las que ya tienen más de experiencia en el cuidado de su piel y quieren añadir nuevos pasos a su rutina.

Además de usar los productos adecuados para ti, aplicarlos en el orden correcto es básico para lograr buenos resultados. Las fórmulas cosméticas están pensadas para actuar en condiciones específicas, así que la textura y la composición de un producto pueden ayudar o impedir que el siguiente que apliques actúe de manera adecuada.

Por eso quiero compartir contigo está guía básica de aplicación para tu rutina de skincare que te ayudará a encontrar el orden correcto de aplicación de tus productos.

1. Jabones y limpiadores

Cualquier rutina, ya sea de día o de noche, debe iniciar lavando tu rostro con una barra de jabón o un gel limpiador. Una limpieza adecuada de tu piel ayudará a una mejor absorción de los productos que apliques, además de mantenerla libre de infecciones y brotes.

Si te maquillas, la limpieza en tu rutina de noche siempre debe ir después de tu desmaquillante, sobre todo si usas alguno que contenga aceites (como un bálsamo desmaquillante, una crema o un agua micelar bifásica) para asegurarte que estés retirando cualquier residuo de maquillaje o del desmaquillante que haya quedado en tu piel.

2. Tónicos, esencias y geles (productos a base de agua)

Una vez que tu piel está limpia, el siguiente paso es hidratarla con fórmulas con alto contenido de agua. Este es el momento para aplicar productos acuosos con textura ligera como tónicos o esencias, gel de aloe vera o cualquier otro gel libre de aceites. Estos productos son generalmente líquidos muy fluidos o geles transparentes y en su lista de ingredientes puedes encontrar principalmente: agua destilada, hidrolatos o hidrosoles (como el agua de rosas o de hamamelis), extracto de aloe vera y otros extractos acuosos de compuestos botánicos. Si tu rutina incluye varios productos de esta misma categoría comienza aplicando tu tónico o el producto más ligero y termina con el más espeso.

3. Cremas y sérums (emulsiones)

Aquí entran cremas, sérums y cualquier producto que mezcle agua y aceite. Una emulsión, además de los beneficios específicos de sus activos, ofrece tanto hidratación (por su contenido de agua), como humectación (por sus ingredientes grasos).

 ¿Cómo saber si tu producto es una emulsión? Busca en la lista de ingredientes. Además de alguno de los ingredientes acuosos que se mencionaron en el punto anterior, una emulsión debe tener también ingredientes grasos. Los ingredientes grasos más comunes en la cosmética son los aceites y mantecas de origen vegetal (argán, rosa mosqueta, semilla de uva, karité entre muchos otros), ceras, extractos grasos de compuestos botánicos y compuestos solubles en aceite como ceramidas, escualano, hemiescualano o triglicérido caprílico/cáprico.

En cuanto a su apariencia, las emulsiones tienen un color opaco (lechoso) y su textura puede ser desde muy fluida hasta muy espesa (como las cremas de tarro). La textura de una emulsión depende del tipo de emulsionantes y espesantes usados, así como de su contenido de ingredientes grasos.

Al igual que en la categoría anterior, si tienes varias emulsiones en tu rutina aplica de la más ligera a la más espesa. Un producto con una textura más pesada puede tener un alto contenido de ingredientes grasos oclusivos o espesantes (gomas) que pueden interferir con la absorción de productos más ligeros.

4. Aceites faciales

Estos productos contienen únicamente ingredientes grasos, humectan la piel formando una capa que impide que se escape el agua que le dimos en los pasos anteriores. Son un complemento ideal a las emulsiones pues ayudan a sellar la hidratación y además contienen un alto contenido de activos.

Para lograr una aplicación adecuada de tu aceite facial que no deje una sensación grasa desagradable en tu piel, busca texturas ligeras, evita aplicar en exceso (usa de 3 a 4 gotas) y aplica una ligera presión al esparcirlo por tu rostro para favorecer su absorción. Antes de aplicarlo, espera a que el producto anterior se haya absorbido completamente.

Aunque también puedes usarlo en tu rutina de día (sobre todo si tu es piel seca), el mejor momento aplicar tu aceite facial es en la rutina de noche, pues es cuando tu piel puede aprovechar mejor los beneficios de los activos durante sus procesos de regeneración.

La aplicación de un aceite facial reduce la fricción sobre la piel, por lo que este paso en tu rutina es el momento perfecto para usar tu herramienta facial favorita, como un gua sha o un rodillo, o aplicarte un masaje relajante con tus manos.

5. Contorno de ojos

Es momento de cuidar la zona más delicada de tu rostro, un contorno de ojos puede ayudarte a verte más despierta, humectar, desinflamar y darle luminosidad a esa zona de tu rostro, aplica este producto evitando ejercer una presión excesiva.

6. Protector solar

Termina siempre tu rutina de día con la protección solar, sigue las recomendaciones del fabricante para aplicar la cantidad adecuada para proteger tu piel. Además del factor de protección, busca un producto adecuado para tu tipo de piel y con una textura y aplicación que se agradable para ti. Incluso puedes elegir el color y el terminado, ya sea mate o luminoso, que le da tu piel la apariencia buscas. 

7. Mascarillas y exfoliantes

Para un cuidado extra de tu piel en un día especial, aplica estos productos siempre sobre tu rostro limpio e hidratado (con un tónico) y después de la aplicación continua con el resto de tu rutina. Es importante mantener la piel hidratada y humectada después de estos tratamientos, sobre todo en el caso de la exfoliación.  

Evita usar tratamientos con alcohol o ingredientes que deshidraten tu piel, para los exfoliantes evita los que tienen partículas muy gruesas y abrasivas y no exfolies tu piel en exceso, generalmente una exfoliación a la semana es suficiente.

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2 pensamientos en “Este es el orden de aplicación de los productos para quien empieza una rutina facial [tutorial]

  1. avatar Ivan dice:

    Es importante conocer el producto que tienes y como debes aplicarlo, gracias por esta guía, ya que pensé que está haciendo mal mi rutina ya que cuento con algunos aceites y siempre los pongo al final esto me confirma que debo continuar con ello.

  2. avatar Martha dice:

    Me encantaría probar el producto

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